Inglaterra se ha tomado el papel de los reyes de la comedia de horror después de que en el 2004 tuvieron un grandísimo éxito con la muy efectiva cinta de Edgar Wright, “Shaun of the Dead” (El Desesperar de los Muertos, en México) y han tratado de replicar la fórmula de comedia fuerte con horror violento con películas como “Lesbian Vampire Killers” del 2008, que fue un experimento interesante aunque ni cerca de estar igual de efectivo como el filme del 2004 y "The Cottage" (Un Oscuro Secreto, en México) del 2008 que también fue un ejercicio algo efectivo en mi opinión. Ahora me tocó ver “Doghouse”, una más reciente comedia de horror. Inglaterra ha exportado cine de terror interesante a través de la última década con exponentes como “Dog Soldiers” (Luna Llena, en México) en el 2002 y “Eden Lake” (Silencio en el Lago, en México) del 2008, que son filmes de horror mas serios, pero no ha tenido el mismo éxito en crear una película que mezcle la comedia y el horror con el equilibrio virtualmente perfecto de “Shaun of the Dead”, que claro, no es una tarea fácil. Pero bueno, “Doghouse” es dirigida por Jake West cineasta y editor Británico quién debutó con su largometraje de muy bajo presupuesto “Evil Aliens” (Conquistadores de Otro Mundo, en México) en el 2005 y posteriormente en el 2006, dirigió una de las secuelas directas al video, “Pumpkinhead: Ashes to Ashes”, ahora con “Doghouse”, West se le ha dado la oportunidad de dirigir un filme de horror de más alto perfil estelarizado por estrellas Británicas muy conocidas. El filme de West es escrito por el guionista también debutante, Dan Schaffer (escritor de una "comic de culto" llamado Dogwitch del cuál yo nunca había oído) y la verdad, “Doghouse” es uno de esos filmes que me llamó muchísimo la atención desde su concepto hasta el trailer, y finalmente le he echado un vistazo, ¿Valió la pena la espera?
La película comienza dándonos una muestra de cómo un grupo de amigos incluyendo al mujeriego Neil (Danny Dyer), a Mikey (Noel Clarke) y Graham (Emil Marwa) discuten con sus parejas porque planean irse a pasar un fin de semana entre amigos bebiendo y divirtiéndose en una pequeña villa en las afueras de Londres llamada Moodley. Todo esto es para hacerle pasar un buen rato a Vince (Stephen Graham) quién está pasando por un doloroso divorcio. Una vez llegando a Moodley, nuestros protagonistas se dan cuenta que parece que no hay nadie más en toda la localidad, o bueno, excepto mujeres, pero lo raro es que éstas mujeres no son normales. Algo ocurrió en la villa de Moodley que convirtió a todas las mujeres en una especie de zombies, un montón de iracundos, y feministas caníbales determinadas a devorar a cualquier hombre que se cruce en su camino.
Claro, a mí el concepto de “Doghouse” me sonó bastante casposo y por lo mismo interesante, además de que las escenas en el trailer hacían ver a la película como un ejercicio de horror comedia bastante entretenido. ¿Entonces fue cierto? En parte sí y en parte no. A mí no me gusta ser moralista cuando califico a las películas y me gusta tomarlas por lo que son, entretenimiento, y no me voy a poner a llamar a la película como un producto “misógino” y que “denigra a las mujeres” aunque en parte, debo de admitir que pone al sexo femenino en una luz bastante humillante, aunque claro, me imagino que todo es en sana diversión. Pero, ser “misógina” y “denigrante a las mujeres” no es el problema mayor que sufre “Doghouse”, eso lo podemos dejar de lado. El problema mayor que yo consideré es que la verdad el filme no combina bien sus elementos de horror, los de comedia, y sus intentos de drama resultando en un producto que la verdad no es tan entretenido como uno piensa al principio.
Jake West dirige una película divertida en el sentido que, algunos de los protagonistas logran levantar la cinta de manera sólida como lo hicieron en parte Danny Dyer, y el muy buen actor Stephen Graham que es bienvenido en casi cada papel que toma. Ellos hacen que los diálogos muchas veces ridículos tomen forma y suenen de cierta manera correctos y hasta causen risa. Aunque el resto del elenco haya sido deficiente en su mayoría comenzando por el muy, pero muy forzado Noel Clarke, y continuando con Lee Ingleby que su personaje Matt fue un auténtico cliché aunque el actor intentó lo que pudo por hacerlo carismático y memorable. “Doghouse” comienza rápidamente a meterse en su historia y sus elementos de horror ya que la sangre empieza a brotar y las persecuciones a ocurrir cuando el filme lleva alrededor de 20 minutos, tiempo que usa en presentar a sus personajes de maneras bastante ridículas. El filme es violento, característica que es notable en Jake West ya que su “Evil Aliens” (que aún no he visto) es extremadamente gore y casposo. El guión de Dan Schaffer es como una B-Movie, que no tiene nada de malo pero los aspectos un poco más realistas y el tono de la película choca mucho, creo yo, con los elementos casposos e irreales que maneja la película y la verdad, su violencia y gore no es tan inventivo, gráfico ni memorable como para considerarla una exploitation para recordar o que ese fuera su gancho para verla.
“Doghouse” simplemente es, el filme no es del todo malo, claro, tiene un par de buenos gags, un par de escenas gore divertidas, y una trama bastante “políticamente incorrecta” como le llaman y un concepto que llama la atención. Lo que pasó es que a mi me parece que la ejecución de “Doghouse” se quedó a medias, tratando de revindicar a sus personajes y su “odio por las mujeres” en ciertos sentidos. El filme no siguió una línea de horror, comedia, suspenso o drama de manera derecha, bifurcándose a cada rato y haciendo que el filme pierda un tono, una identidad y haciendo que muchas de los diferentes aspectos del filme choquen y no tengan armonía. Eso es lo que se busca en las comedias de horror, una mezcla de géneros que en teorías son “opuestos” pero dada la química correcta pueden converger de manera muy entretenida. Esperemos que más intenta Inglaterra en éste rubro, siempre es interesante estar a la expectativa. En cuanto a “Doghouse”, puede ser una opción para pasar el rato si se es fan del género, si no, creo que no. "It could be worse? How many fingers am I holding up? They're fucking eating us! How can it get any worse?!" - Neil

Antes que nada, intentaremos resumir un poco su ‘trama’ por así llamarla. “Trick ‘r Treat” es ambientada en un pequeño pueblo de Ohio, en la noche de Halloween, y el filme nos cuenta cuatro historias que se entrelazan en ciertos puntos. Una es sobre un director de escuela (Dylan Baker) que tiene una vida secreta como asesino serial, otra cuenta la historia de una virginal adolescente (Anna Paquin) en busca de su hombre ideal para su primera vez. También la de un grupo de jóvenes que juegan una muy mala broma, y la historia de un ermitaño que odia el Halloween (Brian Cox) pero poco se imagina que le costará caro.
El filme “Trick ‘r Treat” como mencioné, es un filme de horror de antología, siendo que cuenta varias historias en una sola película, pero a diferencia de otros filmes de éste tipo como la ya citada “Creepshow”, “Trick ‘r Treat” no se limita a separarlas por secciones o tener algo que se le llama wrap-around story osea una historia que da pie a que las otras historias se cuenten (como un montón de chicos en una fogata, o dispositivos similares) “Trick ‘r Treat” cuenta éstas historias como si realmente estuvieran pasando, todas al mismo tiempo más o menos y mezclando personajes por aquí y por allá, pero aún así permitiéndole a la audiencia diferenciar una narración de la otra. Diré desde ahora que aunque “Trick ‘r Treat” no es un filme perfecto, simplemente es un esfuerzo muchísimo más apreciado y original que muchas de las películas de horror que han salido en los últimos años, digo, los remakes no me molestan tanto como a otros, pero la verdad que otra cosa sería si tuviéramos productos como éstos más seguido. Michael Dougherty dirige de manera segura, y la estética de la película fue simplemente genial, desde el comienzo con la secuencia de créditos en forma de comic, y durante todo su metraje, el filme para mí, fue impecable visualmente.
Mientras que “Trick ‘r Treat” no es para niños, ya que tiene referencias sexuales y algo de violencia gráfica aunque no muy excedida en el gore, a mi me recordó (especialmente con el segmento que involucra a aquellos pre-adolescentes) a episodios de series televisivas como “Are You Afraid of the Dark?” (¿Le Temes a la Oscuridad?, en México) o “Goosebumps” (Escalofríos, en México) que me encantaba ver cuando estaba más joven, y esto no lo digo como queja, sino que sentí una nostalgia muy acogedora. En el aspecto actoral, el elenco principal trabaja bien, empezando con Dylan Baker que hace tiempo que no lo veía en pantalla tiene un papel interesante como el director escolar/asesino serial. Anna Paquin hace lo que tiene que hacer como la clásica “chica virginal” (y hasta se llama Laurie, ¿haciendo alusión al personaje clásico de “Halloween” de John Carpenter?) y tenemos a un Brian Cox maquillado con prostéticos para hacerlo ver aún más como un viejo cascarrabias. Éstas para mí, fueron las caras conocidas, además de Leslie Bibb que tiene un papel bastante reducido aquí. También destacamos al pequño y tenebroso Quinn Lord que interpreta al que está fichado como “Sam” que es el pequeño ser disfrazado con un saco en la cabeza con botones como ojos que agracia el poster del filme.
En general, puedo decir que necesitamos más películas como “Trick ‘r Treat”, esas películas de horror que te recuerdan a los clásicos, esas películas de horror originales que te entretienen de manera diferente por no tener ningún referente a su historia. El filme tiene un buen elenco, un buen libreto, buena dirección y estética y varios giros en su trama que fueron, claro, lo que le dio sabor a las historias que se contaron, porque a fin de cuentas, ¿Qué es una película de antología sin giros en su trama? Sin duda alguna, éste es un clásico en potencia, una de esas películas que estoy seguro de poner en mi lista de recomendaciones para ver en épocas de Halloween. Un vistazo muy bien merecido.
Primero que nada la premisa nos sitúa en un futuro no especificado, y durante los créditos iniciales de la película se nos va explicando con forma de clips de noticias y entrevistas como la humanidad a perfeccionado tanto la robótica como para crear robots controlados por los pensamientos. Así, una corporación crea los “surrogates” o “sustitutos” una versión robot de uno mismo que permite vivir la vida de una manera más libre y sin miedos, además de poder crear una imagen física de uno mismo diferente a la que nos tocó al nacer. Cuando una persona real, u “operador” es asesinado a través de su sustituto, la promesa de vivir la vida sin miedos se encuentra en juego, ya que la persona sufre el peligro de morir aún controlando su robot sustituto. Ahí es donde entra el agente del FBI, Tom Greer (Bruce Willis) y su compañera Jennifer Peters (Radha Mitchell) para investigar el asesinato. Después de que Greer se desconecta de su sustituto y decide tomar el caso en carne propia, descubre una conspiración que involucra al creador de los sustitutos, el Dr. Lionel Canter (James Cromwell) y al líder del movimiento anti-sustitutos simplemente conocido como “El Profeta” (Ving Rhames).
“Surrogates” es una película que inmediatamente te recuerda a otra con una estética y premisa bastante similar, claro, por los que no se hayan dado cuenta desde que vieron el trailer, me refiero a la película de acción ciencia ficción del 2004, “I, Robot” (Yo, Robot, en México) dirigida por Alex Proyas. A mí, “I, Robot” me pareció una película bastante interesante, y como digo, es muchísimo muy parecida a “Surrogates” en cuanto a que para empezar, tratan con robots, tienen al mismo actor (James Cromwell) en el papel del creador de esos mismos robots, son encabezadas por una superestrella y su historia gira alrededor de un misterioso asesinato. La diferencia entre “I, Robot” y “Surrogates” es que “I, Robot” tenía un mejor equilibrio entre su narrativa y la acción visual. Creo que “Surrogates” cojea un poco en el segundo departamento, claro, el filme tiene una premisa excepcional y la verdad me llamó mucho la atención cuando supe de lo que se iba a tratar, pero a fin de cuentas creo que su esqueleto de thiller rutinario de conspiración terminó aplastando el par de escenas de acción medianamente entretenidas que tiene.
Digo, Jonathan Mostow es un director que sin duda alguna sabe dirigir acción, autos chocando, cosas que explotan, etc. pero a fin de cuentas no invertimos tanto en los personajes como para hacer que sea algo más que una escena de acción cualquiera. Además de que la estructura de las mismas no me emocionarion tanto como otras películas algo vacías que tienen escenas de acción tremendas. En “Surrogates” básicamente las secuencias de acción se reducen a dos, la primera es una persecución a pie, del sustituto del personaje de Bruce Willis persiguiendo a otro, y la segunda, es una persecución del personaje de Bruce Willis persiguiendo en automóvil al sustituto de otro personaje que va a pie, pero dado que es un robot salta muy alto y corre muy rápido y todo eso. Espero haberme explicado. Lo que quiero decir es que “Surrogates” es un filme futurista estéticamente muy bien confeccionado y su premisa es sin duda interesante, pero le faltó acción para completar un paquete divertido en todos los aspectos.
En el aspecto actoral, Bruce Willis es uno de mis actores favoritos que posee una carisma innegable, y la verdad, aunque el papel le quede algo chico, Willis se las ingenia para poder inyectarle un humor negro por aquí y por allá y por hacerlo un héroe medianamente rescatable, aunque la verdad le faltó mucho a su personaje. No se si está más definido en la novela gráfica. Radha Mitchell estuvo genérica, normal, cumple son lo suyo. Rosamund Pike entrega un papel un poco más “emotivo” de lo que pensé y su acento Estadounidense funciona muchísimo mejor aquí que en “Doom”, bien por eso. James Cromwell tiene un muy limitado tiempo en pantalla, mientras que Ving Rhames causa algo de risa en el papel del hippie-gurú-profeta con rastas en el cabello. En fin, “Surrogates” no es una película del todo efectiva, ya que le falta algo de chispa en el departamento de la acción, y el filme visita lugares algo explorados en términos de historia y estética (parece un extraño cruce entre "I, Robot" y "The 6th Day")pero aún así Bruce Willis es un protagonista efectivo y el filme no es para nada una mala opción para divertirse durante una hora y media una tarde lenta. Un paquete de acción ciencia ficción light para disfrutarse sin muchas expectativas.