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Queridos lectores,

Este espacio a evolucionado a algo un tanto diferente, los invito a que me continúen leyendo en mi nuevo blog, titulado Totally Unrated 2.0

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lunes, 28 de marzo de 2011

Scream (1996) - Un slasher que reinventa el subgénero

Recuerdo con vívido detalle cuando fui a ver la primera entrega de “Scream” a las pantallas de cine, lanzada bajo el título en México “Scream: Grita Antes de Morir”, fue una total experiencia ya que además de entretenerme y mantenerme ‘al borde de mi asiento’ de manera más que correcta, “Scream” es una película de terror sobre películas de terror y eso fue parte de lo que hizo que el filme para mí de cierta manera englobara un poco el subgénero convirtiéndose en una carta de amor al slasher. Podríamos ponernos a recapitular como “Scream” con una sola mano hizo revivir de las cenizas al género del horror y lo puso de vuelta en el mainstream haciéndolo un género atractivo y rentable de nuevo; también podemos enumerar al sinfín de copias que trajo consigo pero ya todos las conocemos y sabemos de esto, solo basta con decir que ésta película fue todo un evento, una piedra angular en la evolución del cine de terror y guste o no, es completamente innegable. El filme lanzado en el año 1996 fue un tremendo éxito en taquilla y volvió a poner al director Wes Craven en el mapa, Craven ya siendo un viejo lobo de mar en el género de terror, cineasta icónico y uno de los nombres más reconocibles en el ámbito además de tener a la creación del famoso Freddy Krueger bajo su cinturón, no necesitaba mucho más ‘credibilidad’ pero él fue el que trajo a la pantalla éste magnífico libreto. Kevin Williamson un aspirante a guionista se encerró en su departamento en California en 1995 para escribir lo que él había concebido bajo el título “Scary Movie” que luego fue renombrada bajo órdenes de los productores a “Scream”. Williamson muy a tiempo, podría decirse que creó el filme de horror autoreferencial, un metalenguaje usado a la perfección en una película de horror, llamémosle una especie de “Last Action Hero” (El Último Gran Héroe, en México) versión slasher. Le eché un vistazo de nuevo a “Scream” después de haber pasado un tiempo ya sin verla, aunque lo he hecho muchísimas veces (siendo una de mis películas favoritas en general) y creí prudente escribir unas palabras.Para los que no recuerdan, o no saben, o simplemente por recontarla; la historia del filme se ambienta en el pequeño pueblo ficticio de Woodsboro, California donde un asesino disfrazado acosa por teléfono a sus víctimas antes de despacharlas de maneras muy violentas y teñidas de hemoglobina. En el centro de todo esto está la virginal estudiante de preparatoria, Sidney Prescott (Neve Campbell) cuya madre fue asesinada un año antes bajo circunstancias un poco misteriosas. Conocemos también otros personajes como el tétrico novio de Sidney, Billy (Skeet Ulrich), su mejor amiga Tatum (Rose McGowan) y el residente film geek de la historia, Randy (Jamie Kennedy) que nos provee con la mayoría de las obligadas referencias al cine y la cultura pop. Además, metiendo la nariz en todo está la reportera sensacionalista Gale Weathers (Courteney Cox) junto con el no-muy-brillante oficial de la policía local, Dewey Riley (David Arquette). Todas éstas son personajes ‘reales’ que viven en un mundo donde las películas de horror que nosotros conocemos existen y ellos las conocen, al igual que las reglas para sobrevivirlas. Así, “Scream” funciona poniendo a éstos personajes en una situación digna de una película slasher, así como las que ellos ven, discuten y disfrutan.Reiterarlo nunca está de más, así que lo hago: podemos agradecer a “Scream” por encender de nuevo la mecha del cine de terror y el slasher que se encontraba en decadecia por no llamarle perdido en el limbo por completo. Esta película tomó la conocida fórmula del slasher y todos sus clichés, los expuso e hizo que sus personajes los apuntaran con el dedo y se rieran de ellos, así creando una especie de anti-cliché que luego se volvió cliché. Williamson, en su guión hizo una disección de la quintaesencia slasher y con eso “Scream” se volvió una cinta de terror sumamente innovadora que literalmente cambió la marea del género además de inyectarle una muy necesaria vida y atractivo. Claro, no todo es bueno, con “Scream” vinieron películas que fueron horrendas copias que seguían al pie de la letra la fórmula establecida hasta el grado de llenar casi la misma cuota de actores de televisión, actores de culto, y así sucesivamente en sus elencos. Cabe destacar entre estas copias y sucesores, a “Urban Legend” (Leyenda Urbana, en México) para mí el mejor slasher traído con la ola post-Scream, si, en mi opinión aún mejor que la más celebrada y notoria “I Know What You Did Last Summer” (Se lo que Hicieron el Verano Pasado, en México) escrita por el mismo Williamson basado en la novela de Lois Duncan. Además de alabar a la película por su estatus y lo que causó, el filme funcionó en aquellos momentos, pero viéndola hoy en día ¿funciona igual? De cierta manera no, pero no significa que cese de ser una buena película.Podemos comenzar diciendo que al igual que cualquier secuela ochentera de la franquicia de “Friday the 13th” (Viernes 13, en México) o “A Nightmare On Elm Street” (Pesadilla en la Calle del Infierno, en México) “Scream” se siente como una literal fotografía instantánea del momento de su creación siendo una película estridentemente 90s y prácticamente todo de ella se siente anticuado; los diálogos, la música y ese tipo de elementos son esos que eran cool en aquel momento, y no poco después. “Scream” es una película que no envejece bien por lo mismo, en una escena en particular uno de los personajes es considerado sospechoso de los asesinatos simplemente por tener un celular, cosa que se volvió sorprendentemente indispensable y usual en la vida cotidiana muy poco tiempo después de la película. Cabe mencionar que “Scream” se toma su debido rato estableciendo que ocurre en un lugar real, donde su villano es simplemente una persona común y corriente usando un disfraz, por eso nuestro asesino (apodado Ghostface) corre, se tropieza y muy fácilmente lo golpean y lo lastiman, a diferencia de las más establecidas e imponentes figuras lentas y omnipresentes como Michael Myers o Jason Voorhees. Aún así, para ser un slasher que ocurre en el ‘mundo real’ “Scream” tiene su justa cantidad de situaciones inverosímiles y exageradas, también tomando en cuenta que la película tiene una larguísima lista de bloopers muy a la vista, cuidado con eso Señor Craven. Hablando del talentoso director, creo que se encuentra aquí en plena forma, lo digo ahora mismo, creo que los primeros doce minutos de la película; la secuencia en que Casey Becker (una genial y vulnerable Drew Barrymore en lo que es posiblemente mi rol favorito de su filmografía) se encuentra sola en su casa aislada de la civilización mientras que habla con el asesino por teléfono en una conversación que rápidamente escala de juguetona a rimbombantemente tétrica para luego ser brutalmente asesinada; son completamente brillantes y uno de los mejores ejemplos en cine de tensión, emoción y terror puro. Además, aceptémoslo, hasta la fecha “Scream” es la última película genial que dirigió el legendario director. El guión de Kevin Williamson es una atrapante historia de misterio en la fórmula más pura slasher, con esa vuelta de tuerca interesante tratando a los clichés y lugares comunes del subgénero. Además, las actuaciones son bastante competentes comenzando con una Neve Campbell que emana la vulnerabilidad y fortaleza digna de una final girl para la posteridad, al mismo tiempo que la moralmente ambivalente Gale Weathers de Courteney Cox es un genial contrapeso y no podemos olvidar al carismáticamente zopenco oficial de policía interpretado por David Arquette. Éstos últimos dos personajes al principio considerados como potencial carne de cañón, al igual que los demás, se volvieron los pilares fundamentales en el desarrollo de la continua trama de la serie. El resto del elenco también deja un buen sabor de boca como el espeluznante Skeet Ulrich y el fan favorite Jamie Kennedy. Además, tenemos una aparición muy interesante de Henry Winkler como el papanatas director de la Preparatoria Woodsboro.Crucificada por los ‘puristas’ del género después de su lanzamiento y su popularidad instantánea además de ser tildada por los mismos como “la perdición del género” o “la versión MTV del terror”, nadie puede negar que “Scream”, por más teen, por más anticuada o exagerada que se vea hoy, la película tiene méritos por todos lados. Para mí es un título que no solo marcó historia en el género del terror, sino que es una cinta que funciona, que entretiene y que nos muestra a carismáticos personajes que al mismo tiempo que se toma así mismo en serio sabe jugar con el espectador y con su contenido en un magistral equilibrio combinando elementos cómicos, satíricos y de intenso terror al mejor nivel. Definitivamente un clásico moderno y una joya que se mantendrá dentro del género y del cine en general.

“There are certain rules that one must abide by in order to successfully survive a horror movie…” – Randy Meeks

jueves, 24 de febrero de 2011

The Exorcist (1973) - El exorcismo definitivo

Tenía ganas de revisitar un clásico del cine de terror, y después de unos momentos pensando en muchísimos candidatos, caí en cuenta que tenía muchísimo tiempo sin ver una de las películas más representativas e icónicas en el género y el cine en general, así que decidí tomar mi copia del clásico “The Exorcist” (El Exorcista, en México) y echarle un vistazo de nuevo. Todos conocemos el clásico espeluznante del año 1973 dirigido por el estadounidense William Friedkin, con un guión adaptado por William Peter Blatty basado en su propia novela. Éste filme fue una sensación y un ícono instantáneo al lidiar con una temática bastante fuerte y aún más en aquellos tiempos. La película desprendió 3 secuelas, comenzando por “The Exorcist II: The Heretic” (El Exorcista II: El Hereje, en México) que fue lanzada en 1977 y dirigida por John Boorman. Años después cuando la franquicia ya parecía muerta, el autor de la novela William Peter Blatty adaptó una de sus obras llamada Legion y decidió dirigirla él mismo, para que por cuestiones del estudio y de los productores, el filme sufriera un par de cambios incluyendo su título a “The Exorcist III” (El Exorcista III, en México) lanzada en el año 1989. En el año 2000, el primer filme fue relanzado en pantallas de cine bajo el título “The Exorcist: The Version You’ve Never Seen” (El Exorcista: La Versión Nunca Antes Vista, en México) con 12 minutos más de metraje que para mí hacen la película aún mejor, éste Director's Cut es el del cuál escribo ésta reseña. Más recientemente, después de despedir al director Paul Schrader después de rodar la película entera, el estudio contrató al director finlandés más especializado en filmes de acción, Renny Harlin, para dirigir lo que se convirtió en “Exorcist: The Beginning” (El Exorcista: El Comienzo, en México) del año 2004. Pero, un año después se lanzó la versión de ésta película que concibió Schrader bajo el título “Dominion: A Prequel to the Exorcist”. Toda ésta recapitulación es simplemente para ilustrar un poco en el ícono y estampa que se ha convertido “The Exorcist”, claro que tiene su propia parodia de comedia que fue lanzada en 1990 llamada “Repossessed” (Reposeída, en México) estelarizada por la cara familiar de la comedia, Leslie Nielsen y por la mismísima Linda Blair. Sin más preámbulo, he aquí mis pensamientos acerca del clásico del ’73, “The Exorcist”.

La historia como muchos la sabemos nos lleva con la actriz Chris MacNeil (Ellen Burstyn) quién vive en su cómoda residencia en Georgetown, Washington con sus dos sirvientes y su hija de 12 años, Regan (Linda Blair). Después de darse cuenta que Regan había estado jugando con una ouija, la pequeña comienza a actuar extraño y Chris intenta todos los métodos médicos y psiquiátricos posibles para salvar a su hija, pero la situación solo empeora. Desesperada, Chris recurre a la ayuda de Damien Karras (Jason Miller) un sacerdote con un par de demonios interiores, quién será apoyado por un sacerdote veterano llamado Lankester Merrin (Max Von Sydow) un hombre que ya se ha encontrado con lo que su pequeña Regan está lidiando, posesión demoníaca.¿Qué se puede decir de “The Exorcist” que no se haya dicho ya? Básicamente nada, pero a mí siempre me ha parecido una película de horror sumamente interesante, muy bien hecha y con un incremento de tensión gradual magistral que solo esos filmes reconocidos como éste han sido capaces de lograr. La primera vez que vi la película fue en su relanzamiento del año 2000, pero tuve la dicha de verla por primera vez en la pantalla grande y definitivamente sentí su poder, claro que no tenía manera de apreciar el cine como la tengo ahora en ese tiempo pero aún así pude darme cuenta que éste no era el tipo de cine de terror que yo estaba acostumbrado a ver en esos tiempos (que por esas épocas eran casi totalmente slashers noventeros) y me erizó un par de cabellos, lo confieso. Friedkin, cuyo otro crédito famoso, el filme de crimen “The French Connection” (Contacto en Francia, en México) es otro que tengo muchísimo tiempo sin ver, es todo un maestro para contar ésta historia, y me encantó como incluye detalles de manera relámpago con escenas que duran apenas unos segundos, me viene a la mente el ejemplo de la escena donde vemos al padre Karras entrenando boxeo en un gimnasio. La atmósfera de la película se siente tangible y pesada, justo como debe de ser en un filme con una temática como la que maneja “The Exorcist” y cada detalle fue bien forjado. Confieso que yo nunca he visto la versión original que se estrenó en cines en el ’73, es decir, la versión sin los 12 minutos extra de metraje, pero no veo como quitarían poder a la película ya que ese diálogo extra y la tremenda escena de Regan poseída bajando las escaleras en una sórdida contorsión le agregan profundidad y horror a la historia.Hablando de horror, los toques más sutiles en la película fueron los que más efecto tuvieron para mí. Más que la escena donde vemos a Regan completamente poseída maldiciendo y vomitando líquido verde en los personajes, fueron las cosas menos directas las que hicieron para mí a “The Exorcist” un filme verdaderamente espeluznante como los flashazos cortos de la cara del demonio que se intercalaban con escenas donde muchas veces uno no las espera. También cuando Regan baja a interrumpir la fiesta de su madre para decirle a un astronauta a punto de irse en una misión al espacio 'vas a morir allá arriba' para después orinarse parada sobre la alfombra. Esos toques fueron los más efectivos para mí, aunque también toda la escena del exorcismo fue magistral y de verdad que la escena de 'Let Jesus fuck you' con el crucifijo fue algo realmente crudo y muy valiente de hacer, al menos para una película de estudio a principios de los 70s. Las actuaciones fueron geniales, comenzando por Ellen Burstyn quién se lleva todo el crédito de cargar ésta historia y todo su peso en sus hombros, que genial papel y una forma especial de llevar las escenas dramáticas. Linda Blair, por siempre estigmatizada por éste rol a su temprana edad fue realmente espeluznante y efectiva. Jason Miller, un actor con el cuál no estoy muy familiarizado hace un tremendo papel como el Padre Karras un sacerdote torturado y muy humano. Max Von Sydow, por supuesto siendo el genial actor que es le da mucho peso a su personaje del Padre Merrin, quién aún con tener poco tiempo de exposición en pantalla se vuelve una figura carismática y bien trazada.Solo reitero que después de tantos años de haber sido estrenada, y hablando personalmente, después de más de una década de haberla visto por primera vez, “The Exorcist” sigue funcionando y separándose de todas las otras películas de horror que tratan éste tema de exorcismo/posesión demoníaca, y cosas por el estilo. No es por nada que la película es un ícono en el cine de horror y en el arte del cine en general, es una joya que perdurará lo que dure el cine y creo yo que tiene su lugar bien asentado en las mejores películas que se han filmado ya sea del género, o en general.

“What an excellent day for an exorcism.” – El Demonio